Practica la meditación, seguro te curará el alma

Vivimos en un mundo en el cual las obligaciones en el trabajo y en el hogar nos generan momentos llenos de ansiedad. Algunas veces, mencionamos hasta que queremos desaparecer, enfurecemos por problemas insignificantes que logran desequilibrarnos física, emocional y mentalmente, el tráfico, los hijos, la pareja, la sociedad, el caos, las noticias y el clima hacen que continuamente tengamos cambios drásticos de humor.

Sin embargo, existe una solución: ¡La meditación! Con solo escuchar la palabra tal vez, puedes llegar a pensar en el Dalai Lama o en prácticas de recogimiento interior y contemplación relacionadas con el hinduismo o el budismo, ¡Pero no! La meditación no es tan difícil de realizar; ¡no nos vayamos tan lejos…! No se necesita ser un experto para conectar tu alma y espíritu con la mente, tu parte interior con tus sentimientos y la razón.

¿Y, entonces qué es meditar?

Meditar es hacer silencio interior; significa que debemos dejar en blanco nuestra mente para conectarnos con un entorno de paz y tranquilidad, en donde dejemos de lado los problemas y canalicemos nuestras energías hasta llegar a un momento de armonía inspiración y sosiego. Es un proceso de relajación en el cual, hay que tener unas posturas determinadas que están acompañadas por elementos como velas e inciensos.

¿Cómo lograr la meditación?

Existen múltiples definiciones sobre la meditación e incontables técnicas, sin embargo, la más apropiada para cada persona es con la que más se sienta cómoda. Hay algunas bastante particulares en las cuales no se puede consumir alimentos ni beber agua, pero esas, dependen de costumbres culturales. Tu solo debes atender a una que compagine con tu nivel de conciencia, con la cual te sientas totalmente cómodo y te sirva para llegar a centrar tus pensamientos y acciones. En realidad es un proceso muy sencillo si se cuenta con la disposición y con lugares adecuados. Ten en cuenta los siguientes pasos:

  1. Saca el tiempo: tómate un tiempo reglamentario de 15 a 30 minutos diarios, los cuales jamás deberás irrespetar, pues se trata de tu bienestar.
  2. Busca un lugar apropiado: debes buscar un lugar en el cual puedas concentrarte, descansar y liberar tus pensamientos. Preferiblemente tienes que estar solo. Los sitios ideales son un parque o un cuarto acondicionado para tal fin.
  3. Utiliza un vestuario adecuado: en este proceso no son buenas las lycras ni la ropa demasiado ajustada. Usa prendas holgadas, con las cuales te sientas cómodo.
  4. Usa elementos propicios: las velas, las flores, los inciensos y las fragancias te ayudarán a sentirte en armonía, estos elementos convertirán tu hogar en un lugar lleno de paz y tranquilidad. Si lo realizas al aire libre, los olores de la naturaleza contribuirán a una buena relajación.
  5. Acude a la buena música: si realizas la meditación en un lugar cerrado podrás hacer uso de música que tenga sonidos de naturaleza o, mejor aún, música instrumental y clásica.
  6. Aprende técnicas de respiración: la respiración es de vital importancia en este momento ya que intensifica los pensamientos y ayuda al poder de la concentración. Inhala y exhala repetidas veces y con lapsos prolongados; bota el aire por tu boca durante 5 a10 segundos -lo que alcances-, igualmente, inhala profundamente y pronto verás que con la práctica podrás respirar mejor y a su vez controlarás tus pensamientos.
  7. Toma una postura indicada: una de las posturas idóneas para la meditación es la denominada “flor de loto” -pero no te complique si tu elasticidad no te lo permite-. La postura está estructurada mediante unos parámetros básicos que proponen darle un soporte al cuerpo; la persona deberá estar sentada, con la espalda recta y las piernas cruzadas, el pie derecho sobre la rodilla izquierda y viceversa. La intención de tener una postura perfecta es que el cuerpo se adapte a la relación espacio-temporal y para alinear tus energías. Recuerda iniciar con una postura con la cual te sientas cómodo. Con el tiempo vas a poder desarrollar la elasticidad necesaria para realizar la debida posición.
  8. Deja atrás los problemas y reflexiona: el momento de la concentración es clave para que tu mente libere esas malas energías que continuamente agobian. Lucha contra tus “demonios interiores” y esas energías negativas conviértelas en positivas. Reflexiona sobre tus actos y mientras tu mente es conducida a un estado de quietud, di oraciones positivas que te guíen por el camino espiritual.

Otras formas de meditación

Si realmente no te queda un tiempo, para dedicarle a la meditación, aprovecha la ducha, ¿cómo hacerlo?:

  • Ajusta la temperatura del agua.
  • Realiza una oración o conéctate con tus creencias.
  • Imagina que el agua que cae sobre tu cabeza es una forma de curación para quitarte las malas energías (que se limpien todas esas angustias, temores, desconfianzas, enfermedades, impaciencias, intolerancias y tristezas).
  • Respira profundamente y llénate de positivismo una vez te sientas purificado, sonríete frente al espejo y agradece por tener un día más de vida y de salud para poder ver a tus seres queridos.

Mandalas

La meditación es como concentrar esa luz y recargar las pilas, para salir de esa oscuridad que no nos permite avanzar.

Mandala, es una palabra del sánscrito que significa círculo. Pintar mandalas es una excelente manera de meditar y conectarnos con ese niño interior que todos tenemos. ¿Cómo hacerlo?

  • Elije un círculo.
  • Adapta un espacio para dibujar. Un lugar propicio y con mucho espacio libre que refleje paz y la tranquilidad.
  • Pon música instrumental o clásica.
  • Utiliza tu creatividad y ten a la mano pinturas, colores y crayones de diferentes tonalidades.
  • Concéntrate en decir mentalmente y de manera repetida una frase que te emocione y te haga sentir renovado mientras dibujas: ¡La alegría es para mí! ¡Yo puedo ser feliz! ¡Amo la vida…!
  • Termina el mandala, obsérvalo y verifica que los colores que utilizaste reflejan tu estado de ánimo; a mayor contenido de amarillo más felicidad, algo de azul implica que aún hay que combatir esas desavenencias de la vida y si encuentras rojo es porque tu mejor momento está por llegar.

Si cumples a cabalidad los pasos, la meditación se convertirá en tu mejor amiga y la cura de todos esos malos momentos y malas energías que te mantenían en la oscuridad. Pronto verás que la paz, salud, bienestar, confianza, tolerancia, prosperidad abundancia, alegría y amor llegan a tu vida.

Enlaces relacionados:

http://www.aomm.tv/clases/clases-meditacion.html

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